Videos Porno Largos

Videos Porno Largos

Metiendole la polla hasta el fondo a una buena puta


Pasaron unos 15 días después de haber hecho el amor en el laboratorio , tiempo en el que casi todas las noches me excitaba recordando todo lo sucedido ese día. Sobre todo después de un año y algo mas de no tener relaciones y de como mi vagina en ese tiempo se estrecho un poco, y se adaptaba a aquella verga de unos 19 o 20 cm de largo y como 16 cm de circunferencia o gruesa, que Julio mi profesor, me mostraba orgulloso y que me causaba un dolor excitante cuando me penetraba. A medida que pasaban los días aumentaba mi deseo y curiosidad por estar nuevamente con él, pero Julio no daba muestras de querer hacerlo, lo que me hacia dudar de su interés por mi; y fue una tarde, cuando salimos de la ultima clase, que inesperadamente me sorprendió pidiéndome que le acompañara a tomar unas cervezas y que luego me llevaría a casa. Dude, pero su insistencia y mi “yo” interno me motivaron a aceptar.

Nos trasladamos a las afueras de la ciudad, a un bar ubicado en una vieja casona acondicionada, en cuyos amplios corredores estaban las mesas y al fondo, entre arbustos, los baños. Ya la noche se aproximaba y tenues luces alumbraban el lugar. Nos ubicamos en un sitio apartado donde pasábamos casi inadvertidos ante los escasos parroquianos que allí bebían y jugaban cartas o domino que en alta voz hacían comentarios de todo tipo.

Julio pidió una primera ronda y comenzamos por hablar sobre mis estudios y de su trabajo y luego empezó por decirme lo bella que era y que todos los días me recordaba y que el recuerdo de aquella primera vez en el laboratorio le excitaba. Igual le dije me sucedía pero no quería que esta reilación se prolongara de manera formal, a lo que accedió. Seguimos bebiendo unas cuantas cervezas mas, yo no era experta bebiendo, escasamente había bebido ocasionalmente algún licor, pero no como lo hacia ese dia, lo que me hizo desinhibir de tal manera, que Julio muy diestramente acercándose a mi tomo mi cara entre sus grandes manos y acercando su boca a la mia me dio un largo y profundo beso que disfrute y que no quería que terminara. Un intenso calor recorrió todo mi cuerpo y mi piel se erizaba con su contacto. Me retire un poco, tome aire y bebí un largo trago de cerveza. El hizo lo mismo.

Seguimos asi hasta que acercando su silla a la mía paso su mano por detrás de mi cuello dejándola caer por entre mi blusa buscando acariciar mis atractivas tetas, deje que lo hiciera y yo a la vez puse mi mano sobre su muslo, encontrando una fuerte erección de su verga calida y rígida a la que suavemente la acaricie sobre el pantalón, la cabeza recrecida sobresalía del tronco de aquel instrumento que Julio hacia mover seguido, con rítmicos impulsos como queriendo liberarse del amplio pantalón que lo contenía. Ya no hablábamos, solo nos acariciábamos y besábamos mientras oíamos las risas y comentarios de los clientes en medio de una alegre y fuerte música que invadía todo el lugar, ya la noche hacia aparecer mas oscura la vieja casona.

Sentí como mi vagina se humedecía y contraía, y el deseo reprimido de orinar hizo que me dirigiera al baño para damas. Me sentí un poco mareada, Julio me acompaño al retirado sitio. Entre y un prolongado, ruidoso y fuerte chorro, placenteramente desocupo mi vejiga. Mis labios mayores y menores estaban recrecidos por la excitación y mi vagina estaba abierta, me limpie y al salir Julio estaba junto a la puerta del pequeño baño, y me comento que había oído con placer y excitación como orinaba, me abrazo y tomo mi mano llevándola a su miembro que se lo había sacado; lo agarre y pude comprobar lo grueso que era, mis pequeñas manos escasamente podían abarcarlo en su totalidad, y su tamaño entre 19 y 20 cm. era lo mas grande que había visto y no comprendía como aquella verga, ese día en el laboratorio, ya me la había metido sin causarme daño.

Con firmeza pero suavemente hizo que bajara hacia su miembro y con apasionada voz me dijo “anda bebita, dame una buena mamada que es lo que mas deseo…. Mi amor”, lo tome y difícilmente lo introduje en mi boca, Julio presionaba mi cabeza contra su verga para meterlo lo mas que podía, pero su tamaño y grosor no me lo permitía, acariciaba sus bolas y lamia seguido, puse la cabeza dentro de mi boca y lo rodeaba con mi lengua suavemente mientras que con mi mano acariciaba de adelante hacia atrás su largo tronco hasta que sentí como se recrecía mas su verga y seguidamente una fuerte y explosiva eyaculación que llego hasta lo mas profundo, lleno mi boca de su calido, espeso y acido semen, que trague en parte y otra callo en mi cara y entre mis tetas, y Julio hizo que con mis dedos lo recogiera y lamiera hasta tragarlo todo. Aquella fue una primera experiencia en que tragaba la leche de un hombre, confieso que no fue del todo agradable, pero me gusto como Julio estaba feliz y yo lo había logrado. Saco su pañuelo, me limpio y nos fuimos a nuestra mesa a tomar unas cervezas mas.

Me sentía súper excitada, Julio también un poco mareado y excitado saco mis tetas del brasier y las lamia suave y divinamente, soltó mi broche del pantalón, le abrí lo mas que pude mis gruesos muslos y me acariciaba mi excitada vulva hasta lograr introducir uno de sus dedos en mi vagina. Ya no aguantaba mas. Le pedí que saliéramos de allí. Cancelo el consumo y un tanto mareados y excitados me condujo a su vehiculo. Por el camino de regreso a la ciudad, Julio se saco otra vez su verga imponente que empecé nuevamente a besar y acariciar.

De repente se detuvo en un lugar apartado y me pidió que me bajara el pantalón a lo que accedí, salio del auto y abrió la puerta de mi lado y me recostó sobre el cojín del auto, bajo mi diminuto blúmers y abrí y levante mis gruesas piernas, doblándolas sobre mis tetas, dejando ante su vista mi recrecida y abierta vulva, iluminada por una hermosa luna llena, dispuesta a recibir ansiosa su rígida verga, que Julio bajando su pantalón saco y la vi imponente, la tomo con su mano derecha y la paso por mi raja repetidas veces abriéndomela mas con su gruesa, brillante y caliente cabeza hasta que la puso en la entrada de mi vagina y colocandose sobre mi, empezó a penetrarme, abriéndose paso por entre mis labios mayores y menores también recrecidos que lo rodeaban y empecé a recibir lenta pero firmemente aquella caliente e inmensa verga que lentamente entraba y mi ávida vagina se acoplaba y llenaba de tan monumental trozo de carne, hasta que la metió todita y tocaba lo mas profundo de mi, causándome a veces un poco de dolor.

Lo hacia suave pero firmemente, sentía sus huebos chocar entre mis nalgas en un continuo y cada vez mas rápido metí y saca, que dejaba oír un excitante tac, tac, tac, mientras le decía: ¡dame así papito, dame guebo…. asi!…..así! ….dame mas….mas…. quiero mas … ¡Oh mi amor lo siento grandísimo!…..que grande y rico lo tienes papito… dame duro papito…. dame.. dame asi…no lo vayas a sacar.. dame mas papi. A lo que Julio me respondía: eres mía mi amor…. eres mi perrita adorada… Te gusta así?-… duro?... así duro te doy… así duro…duro… duro… Y así lo hacia y seguimos dándole duro y seguido, hasta que Julio con un fuerte gemido mientras se hinchaba su verga se venia en un abundante chorro de leche, y yo levantaba mi cuerpo tenso por el orgasmo que tenia para recibir toda su verga, mientras mi vagina en húmedo orgasmo recibía aquella caliente leche que la llenaba y se salía mojando mis robustas nalgas. Julio me sentó y se paro frente a mi y sin darme tiempo de nada, introdujo su guebo en mi boca, que se lo lamí todito hasta dejárselo limpio, a la vez que tragaba la leche que lo cubría.

Con su pañuelo limpiaba mi vulva de la leche que seguía saliendo de mi vagina, le di mi espalda y le pedí me limpiara las nalgas a las que después de hacerlo lamió y beso y me dijo: a buen culaso tienes bebe, cuando me lo das? Y seguidamente me dio unas sonoras nalgadas que hicieron arder la blanca piel de mis robustas y redondas nalgas. Las beso tiernamente, me las acaricio y las abrió y puso su guebo entre ellas y seguidamente las soltó y su verga quedo aprisionado por ellas y después las volvio a abrir y lo pasaba de arriba abajo. Lo guardo y me ayudo a subir el pantalón mientras me volvía a decir: “que ricura y hermosura de culo tienes mujer”… ¡Me lo tienes que dar muy pronto mi reina!…

Puso en marcha el auto y me llevo a casa, por el camino acariciaba su miembro un tanto flácido pero imponente. Al llegar nos besamos y me acaricio íntimamente y convenimos volver a salir en los próximos días. Entre a casa y empecé a imaginar cuando y donde será esa próxima vez.


Puta de grandes tetas follada ofrecido por serviporno.com



chicas cachondas



Metiendole la polla hasta el fondo a una buena puta
Comentarios (0) :                                                                                                 Ver más videos

Escribe aquí tu comentario:
Nombre:
E-mail: (opcional)
| Olvidar

Bookmark and Share
Metiendole la polla hasta el fondo a una buena puta

barra abajo

Videos Sexo Largos - Contenido para adultos, debes ser mayor de edad para visualizar esta página web. Todas las imágenes mostradas son capturas reales de actrices que conectan habitualmente. Todas las actrices son mayores de edad. La información facilitada sobre ellas puede no ser correcta.Información sobre el prestador del servicio | Contacto propietario del website

videos porno largos